jueves, 22 de abril de 2010

Que nadie me encuentra

Y quizás porque yo no dejo. Que no bajo de la torre, porque aún no me parezco a Rapunzel. Porque tengo los párpados cansados y las ansias destrozadas. Porque ya forma parte de mí. El agua cae, las nubes pasan y el sol aún brilla junto a ti. El celeste está muy lejos y no tengo alas para llegar.
Mi mente y mi cuerpo se han separado, he llegado aquí ensayando no mirar hacia un lugar que cada vez se hace más lejano.
Mi lucidez tampoco está de vuelta, añoro la seguridad en mis pasos, al león macho dentro de mí. Ahora la espuma sube y baja sin cesar, me engaña la efervescencia y me desvanezco junto a ella.
Si no me encuentran, es porque yo tampoco. Aún no miro fuera de mi reflejo, pero siento que puedo. Me siento como El Grito de Munch, desesperada, creyendo estar lista pero aún con el horror de no poder salir.
Deseando, una y otra vez, no sentir un pinchazo que prueba que esto no es fantasía.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Mañana, 6 meses

Y aún huele a pintura fresca...

lunes, 8 de febrero de 2010

She left

Contó los días para irse y sabía en cuántos iba a regresar. She left.
Empacó las esperanzas y la locura, escapando del escarnio, de un amor. She left.
Esperó a su padre, a su desapruebo y a que el reloj pasara la medianoche para besar por última vez al sol. She left.
Tomó su carro, condujo en la oscuridad, con más ganas que pánico y buscó a su amor encapuchado. Le dio una vuelta a la manzana, le dio un beso sin ganas. She left.
Sin maquillaje, con sueño y nervios de insomnio tomó un avión que nunca regresó. She’s gone.

Save it 'till the morning after

No puedes estar triste, es decir, tener una pena verdadera. La hipermodernidad no lo permite, el consuelo no existe sino un vaso de alcohol. I’m fucked up, no se me da. Tengo casi un año fuera de mi país y todavía mi nombre retumba en casa, mi cama no ha estado caliente, nadie se ha enredado en mi pelo. Oigo una cajita de música con nostalgia y me recuerdo en las calles de París pensando en que todo estará bien. Sé que sí, pero no sé cuándo. No puedo dejar de fumar, me sentiría más sola. A veces veo tu rostro en el humo y me contento, a veces sólo me quemo la garganta para no llorar. Recuerdo recuerdos que son cenizas en la realidad puedo verme sonreír, puedo verme radiante y soberbia, bailando como una niña en el edén. Hoy el espejo me condena, mi cuerpo se ha tensado y acomodado, mi cabello brilla, veo a la mujer que siempre quise ser. Esbelta, hermosa, inteligente, talentosa pero con huecos en los ojos, con pupilas muy oscuras que llegan a las pestañas, luchando en la oscuridad. Hasta la ceguera se me da, no me permite reposo. Es activa, acelerada, late fuertemente y da asma.

En mi cuarto tengo un santuario, en mi corazón un cementerio de imágenes, se me permitió otra oportunidad. Sólo tengo que dejar de rezar.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Traerte de vuelta

Siento una gran tristeza por mi país. Aún así, es tan difícil separarme completamente de todo lo que me une a esta ciudad donde la reina es la violencia. Hay mucho dolor en mi corazón y me cuesta dejar que las palabras lo aniquilen. Te recordamos hasta sin quererlo, nuestros ojos tienen una nueva sombra. Me siento viviendo en una película, la vida nos ha cambiado sólo porque no estás o porque ya no podemos encontrarte. No fueron suficientes recuerdos y no sé cuánto tiempo tengamos que esperar para volver a vivir junto a ti. Sé que te encontraré de nuevo, cuando no tenga esta memoria, cuando no me parezca a mí y me gustaría volver a amarte. Hablamos de ti porque te fuiste con un pedazo de todos nosotros. Hablamos de ti, porque todos tenemos pedazos de ti. Si pudiera, si tan sólo pudiera tenerte de vuelta, si tan sólo pudiera retroceder el reloj. Han pasado más de tres meses y ya el dolor ha madurado, es una nueva glándula que ya no necesita llorar. Espérame, que yo esperaré con paciencia y ansias volver a ti.

viernes, 2 de octubre de 2009

Bajen el telón

Este no es mi reflejo pero sí mi verdad. Abrir un blog fue un impulso de la soledad. Esa soledad puta que hace el amor con todos eyaculando vacío y frenesí. 
Dijiste: We can kill the pain, pero creo que si asesino lo que siento no quedaría nada de ti. Te busco en números, palabras, trato de descifrar enigmas que yo misma estoy fraguando. Acertijos, absolutos que nunca dan su cara y que sólo me hacen aferrarme más a mi pecho, a mi cerebro y a la nada. 
La muerte tuvo cara de amor, de noble y abnegada devoción. Es poético. Mi ignorancia y mi suspicacia no me dejan salir de cama y vuelve la tarea del Fénix, el penar de Psique y me siento desgarrada. Todo fue siempre sobre ti, el primero, el único y el inaceptable. Tu miraste mis ojos y los conociste más que yo. Tu habías resuelto el problema por el camino corto pero yo amo los caminos largos y al final el lobo me atacó.
Catatonia, mutismo y charcos de frustración, no me abandonan y siento que la lucha me apura cuando sólo quiero que bajen el telón.